Iba por la avenida Mauritania, al fondo , en la rotonda, un guardia gordinflón regulaba el tráfico. Parecía feliz, manos por aquí, señalo por allá y sonrío al de más allá, hoy es mi día, soy un flower power y eso que no sé inglés.
Iba y se paró justo en la rotonda, apagó el motor,echó el freno de mano, salió del coche parsimoniosamente. La rotonda se hacía intransitable: claxon, manos, cabezas por la ventanilla, gritos. Al guardia de tráfico no le hizo falta acercarse, porque ya se acercaba el conductor, un tipo insignificante, delgaducho, de cara pálida y un poco calvorota .
Cuando llegó a medio metro del guardia, mirándolo fijamente le dijo: A ver papeles, documentación.